El caballero celeste
(capitulo 2)
El
pueblo de Chit
Después
de lo sucedido en el bosque, Ru y Fabian continuaron con su viaje.
Empezaron
a llegar, al fin, después de dos días de camino, al pueblo de Chit.
-Mira
Ru, el pueblo está adelante -, dijo Fabian.
Ru
alzó la mirada para poder ver la ciudad. Ru no sabía que decir ante tal vista
que tenía del pueblo y, además, estaba muy emocionado, por ser la primera vez
que viaja a otro pueblo. Fabian miró a Ru y le dijo, con gran entusiasmo - Ésta
es la gran ciudad de Chit. Aunque no se compara con mi hogar en las montañas.-
Ru
pensaba, mientras empezaban a entrar a la ciudad, con una gran expresión, -
¡wuau!, que grandes casas, quién se hubiera imaginado que habría bastante gente
en un lugar así -. Fabian, al ver la expresión que hacia Ru, le dijo - Hay
bastantes personas. Bueno, eso es de esperar de una gran ciudad - , decía esto
mientras alzaba sus brazos de una forma de “V” y hacía una expresión graciosa,
- ¿Qué le parece Ru? -, Ru contestó, con una expresión de asombro - Tiene
razón, nunca me imagine ver algo así -.
Ru
no podía creer que al fin pudiera estar en la ciudad de Chit - es tal y como
había escuchado que era. Chit es una ciudad pintoresca, con grandes casas,
extensas calles. Tiene un gran comercio, por lo que muchos aventureros y
caballeros vienen para conseguir trabajo y poder tomar un descanso de su
travesía -.
Ru
estaba tan distraído, viendo la ciudad y sus alrededores, que no se daba cuenta
por donde iba. En eso se tropezó con uno de los mercaderes que iban pasando -
¡Hey!, mira por donde pasas - Ru se levantó y, de una manera rápida, extendió
su mano para ayudar a levantar a aquel mercader y al mismo tiempo decía -
Discúlpeme señor por haberlo tirado - el mercader, aún molesto, contestó - Más
te vale tener cuidado la próxima vez -. Continúo hablando con gran orgullo - si
no lo sabes, soy un hombre reconocido por mis productos, así que, ¡si vuelve a
suceder, no tendré piedad de ti! -, Ru se quedó pensando - no sabía que hubiera
gente así. Bueno al fin aquí no es mi casa -.
Y
con esto se fue aquel mercader. Una vez se había alejado el mercader, Fabian se
rió, ya que se había aguantado la risa durante el incidente, - Ja, ja , ja ja
no creí que llegáramos a encontrarnos con gente tan creída apenas entrando al
pueblo -, Ru lo miró con extrañes, ya que no entendía por qué Fabian decía eso
- que me dices Ru, ¿Quieres ver un poco la ciudad antes de seguir? - Ru
contestó - Sí, además, debemos de encontrar un lugar donde pasar esta noche.
Aunque - miró por los alrededores - al parecer todo aquí es muy costoso y no
creo que podamos pagar alguno -. Fabian miró hacia un lado y dijo - Por eso no
nos deberíamos preocupar. Además tengo unos amigos aquí, donde podremos pasar
la noche. Así que vamos hacia allá -, Ru se sintió aliviado al escuchar esto y
siguió a Fabian.
Empezaron
a entrar a un lugar de la ciudad que hacía que Ru empezará a estremecerse. Los
comercios de aquel lugar no parecían a los demás, con sus ventas de artículos que
eran prohibido y curiosamente habían muchas cosas muy inusuales.
Continuaron
caminando hasta llegar a una posada pequeña, - Aquí es - dijo Fabian, Ru
contestó, al ver la posada, con un poco de inseguridad - Esta es el lugar del
que me había hablado - Fabian contestando, con una gran sonrisa - Sí. Aquí es
donde me quedaba cuando venía a comprar algunos objetos y medicina -, y,
entonces, entraron a la posada.
Una
vez adentro, Ru no sabía que decir al entrar. Nada se parecía a como se miraba
por fuera. Por dentro era más espacioso, había unas cortinas moradas de tela
fina, era tan deslumbrante que Ru había quedado sorprendido - Wuau, no me
imagine que fuera tan grande y elegante -, Fabian se rió, ante aquellas
palabras que Ru decía, y contestó - eso es normal. Ya que no tiene una buena
apariencia por fuera. Por eso no deberías de juzgar los lugares sin conocerlo
antes -.
Llegaron
hacia el mostrador, cuando escucharon atrás una voz que decía - ¡Fabian!. Al
fin vuelves de visita, después de tanto tiempo - , Ru se volteó para ver quien
era. La persona que les hablaba era una señorita de pelo rubio, parecía ser una
persona muy alegre y animada.
Fabian
intento no voltear y disimular que no había escuchado nada. Colocó una sonrisa
tratando de ocultar su impresión y deseando desaparecer lo más antes posible -
Oye Ru, que tal si nos registramos ya y luego te presento a mis amigos -. Ru,
que había volteado para ver quién estaba llamando a Fabian, dijo - Fabian, creo
que esa señorita le está hablando -, Fabian, con una expresión de irritación,
pero a la vez tratando de ocultarlo, dijo - no juegues conmigo Ru. Yo no oigo
nada -. Ru miró que se acercaba más y seguía llamando a Fabian, - ¿Estás
seguro?, no escuchas nada -, Fabian, que cada vez más le costaba disimular, con
un tono de voz, que ya delataba su enojo y frustración, dijo - Ru, ya le dije
que no escucho nada. Así que no siga con eso -.
De
pronto Fabian ya no escucho nada, ya no se oía la voz de Ru ni de la señorita
que le estaba llamando, lo cual le daba un poco de tranquilidad, - Oye Ru. No
se enoje, no era mi intención decir eso, - pero Fabian no escuchó una
respuesta, por lo que empezó a preocuparse de que Ru se hubiese enojado
demasiado y ya no quisiese quedarse - Ru no era mi intención, solamente que me
sentía algo cansado por el viaje, no me daba cuenta de lo que decía -. De
pronto Fabian sintió un escalofrío, apenas iba empezando a voltearse cuando
sintió una mano en su hombro, entonces pensó algo asustado - no puede ser
posible que.... No, no, no creo que sea - Apenas se le venía esto a la cabeza,
pero de pronto reaccionó y se recordó - cierto debe ser Ru - y, terminando con
esta conclusión, quitando la mano, cerrando los ojos y mientras terminaba de
voltear, dijo - Ru, esto no es divertido. Ya deja de... - Aún no había
terminado de voltearse, cuando sintió que la mano no era de Ru. Mientras tanto,
Ru se encontraba atrás y al ver que la señorita que se había acercado a ellos,
mientras Fabian estaba colocando sus pretextos de no escuchar nada, ella le
hizo una señal con su dedo en la boca, dando a entender, a Ru, que hiciera
silencio. Ru al ver esto se hizo a un lado y ya no dijo nada.
Lo
que Fabian vio fue a la señorita, y tratando de hablar con tranquilidad, sonrió
forzosamente y dijo - HoHola Edilia. No te había visto cuando entré. Acaso
acabas de llegar -, ella lo miró con eso que lo quería matar en ese mismo
instante, - hey Edilia acaso esa ropa es nueva. Te queda muy bien, sí
definitiva te queda bien -. Ru no entendía lo que pasaba, solamente se le
ocurrió una cosa y era que tal vez eran novios. Entonces Edilia empezó a hablar
algo molesta - ¿Cómo me puedes ignorar, después de que te estoy llamando desde
hace rato?. Y después de haber echo esto me tratas de decir que no me habías
visto, - y ya a punto de estallar del enojo - y para colmo, aún sabiendo que no
me puedes engañar, tratas de hacerlo -. Así pasaron un rato discutiendo.
Ru,
mientras esperaba que todo esto pasara, empezó a dar una vuelta por el lugar.
Ru miró, más detenidamente, por el lugar en que estaba y se pudo dar cuenta que
todos los que estaban ahí eran campesinos, lo cual no había notado antes ya que
donde el vive solamente entregaba a don José la mercancía. Mientras andaba se
topo con unos ancianos, que llevaban apenas sus cargas. Ru se acercó a ellos y
dijo - Buenas tardes señores, disculpen el ser un entrometido, pero al parecer
les está costando llevar sus cargas. Si lo desean les puedo ayudar -. Al
escuchar esto los ancianos contestaron - Gracias, nos vendría bien su ayuda -,
con ésto Ru agarro sus cargas y, colocando la carga de los ancianos en su
espalda, empezaron a caminar.
Durante
el camino los ancianos le preguntan a Ru - Disculpe, ¿no eres de aquí? -, Ru
contesta - No. Me encuentro en un viaje con un amigo. Y al llegar a la ciudad,
decidimos pasar la noche y continuaremos nuestro viaje por la mañana -. Una vez
llegaron a la casa de los ancianos, que se encontraba a unos cuarenta minutos
del mercado, Ru dijo - Muy bien aquí les dejo su carga, que tengan una buena noche
-, a lo que ellos le contestaron - te lo agradecemos. Por cierto, - hablo uno
de los ancianos - mi nombre es Walter y mi camarada se llama Sergio - Sonrieron
y dijeron - Sí alguna vez necesitas algo, puedes contar con nosotros -.
Ya
se habían despedido, cuando Sergio dijo - por cierto jovencito. ¿Cómo se llama?
-, Ru colocó su mano en su cabeza y la movió, sonrió y contestó - discúlpenme,
no me presente correctamente. Mi nombre es Ru -. Al escuchar esto Walter dijo
en voz baja - que curioso, había escuchado ese nombre en alguna parte -. Así Ru
regresó a la posada, donde Fabian ya había arreglado las cosas con Edilia.
Fabian
al ver a Ru dijo - Ru amigo mío, ¿dónde te habías metido? -, Ru aún no había
contestado, pero Fabian siguió hablando - te tengo que presentar a alguien-. Se
dirigieron hacia el comedor de la posada. Ahí los estaba esperando Edilia. Se
sentaron junto a ella y Fabian comenzó a hablar - Hola Edilia. Te quiero
presentar a mi amigo Ru -, por lo que Edilia contestó - mucho gusto en
conocerlo, mi nombre es Edilia -, Ru también agradeció el conocerla.
Después
de charlar un rato, Ru y Fabian van a sus habitaciones. Una vez entraron a la
habitación, Ru quedó atónito al ver como era la habitación y pensaba ¿Cómo puede
ser posible?. Nunca había visto una habitación tan grande. Será esto un cuarto
o una casa. - Fabian miró lo sorprendido en que se hallaba Ru. -¿Qué te parece
nuestro cuarto para pasar la noche? - preguntó Fabian, Ru contestó con una gran
emoción - es increíble. No puedo imaginar que este sea un cuarto. Esto debe ser
una mansión -, Fabian no pudo contener la risa mientras decía - Buena esa Ru. -
respiró y continúo - nunca habías estado en un lugar así - Ru respondió - Ja,
ja, Jaja ja, no, la verdad, es la primera vez que me encuentro en un lugar así
-.
Entonces
fueron a dormir. Ru no podía dormir, ya que nunca había estado en una
habitación espaciosa y lujosa para él. Mientras trataba de conciliar el sueño,
pensaba sobre Fabian y Edilia - Quién diría que Fabian tendría una amiga tan
cercana aquí. Aunque, no puedo creer que ellos crecieran juntos, bueno Fabian
trata de no hablar demasiado con Edilia, pero definitivamente ella quiere estar
con él todo el tiempo posible - luego Ru se preguntó - ¿Qué será tener a
alguien así ?. Que siempre se preocupa por cómo te encuentras, qué siempre
desea conocerte mejor y, sobre todo, trata de comprender y estar a tu lado a
pesar que nadie puede entender - y con ésto Ru se durmió.
Continuará
Espero que sigan leyendo el caballero celeste y que me dejen sus comentarios para conocer sus opiniones y sugerencias. Entonces, ¡hasta la próxima!, parte 2 de 5.
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