El caballero celeste capítulo 5
El reino de Huet
Todos estaban cansados, después de haber pasado todos esos problemas para salir de las praderas de las sombras. Estaban recostados alrededor de unos árboles, satisfechos ya, donde se disponían en descansar un rato para luego continuar sus caminos.
Ru, quien había quedado profundamente dormido después de la batalla que tuvo, aún no despertaba. Fabian miró a Ru, mientras se recostaba en la sombra del árbol, y dijo, viendo a los demás - fue una dura lucha, la que tuvimos. Espero nos volvamos a ver y, muy pronto, poder volver a luchar juntos -, Veronica lo vio y, luego, volteó su mirada hacia el cielo y dijo - Yo, también espero que podamos lucha juntos nuevamente. Y, como capitana, fue un placer haberlos conocido - los demás, también, les agradecieron por haberlos ayudado a escapar y, en concordancia con la capitana, prometieron apoyarse sin importar nada de lo que pasará.
Después de unas horas, Ru al fin se despertó. Abrió apenas sus ojos, debido a la luz del sol, y, viendo que todos estaban dormidos, aprovecho en ir a ver lo que era la pradera de las sombras, ya que todo desapareció después de haber vencido al ninja de las sombras. Al caminar, sintió una agradable brisa de aire que, a su vez, deba una sensación de calma. La pradera estaba adornada con flores de diferentes colores y tamaños, demostrando un gran paisaje. Parándose en una roca, que estaba en lo alto, dejaba ver toda la pradera. Al verla, Ru, dijo - Quién se hubiera imaginado lo bello que puede ser este lugar - respiró profundamente.
Estaba dando la vuelta, para regresar con los demás, pero le dio un susto y una gran sorpresa al ver que atrás de él se encontraba la señorita que le había dado la misión. Ella lo miró y, con una gran sonrisa, dijo - ¡Hola!. Discúlpame por haberte asustado - le extendió su mano para ayudarlo a levantarse, ya que se había caído por el susto - vamos, te voy a ayudar a levantar -.
Una vez, Ru, se levantó dijo, tímidamente - ¡Hola!. No esperaba encontrarme contigo aquí -, ella se río y Ru la miró detenidamente, en un instante, ya que le parecía recordar a alguien que conoció. Ru, colocando su mano en su cabeza, rió con ella mientras decía - quién se hubiera imaginado que nos encontraríamos muy pronto. Bueno - la miró, nuevamente - dime ¿Qué haces aquí? -. Ella, colocando sus manos atrás, miró hacia las praderas y dijo - puedo ver que lo has logrado -, Ru, - ¿lo he logrado?. Dime qué es lo que he logrado -, ella, - pues verás. Durante la misión, que te asigne, tenía planeado enviarte a derrotar al ninja de las sombras -, Ru, - Entonces, dime, acaso aquellos apuntes en el refugio de la cueva eran tuyos -, ella movió la cabeza para decir que sí - si ese es el caso, podría ser que has entrado y salido viva y, sobre todo, bien de ahí -, ella, - es tal y como lo has dicho. Sabía que tú lo ibas a derrotar y librarías todo este lugar de sus garras -, Ru, - quisieras que me dijeras por qué se llama las praderas de las sombras -, ella, - se llama así porque ella se aprovecha de tus debilidades y las transforma en realidad. Por eso, es que todos los que habitan ahí tuvieron grandes cambios debido a su energía maligna, que este contiene. Me alegra ver que lograste salir bien, a pesar, de que cuando nos conocimos aún no lograbas utilizar toda tu fuerza -.
Ru miró al frente, una vez más, y cuando volteó, para preguntarle su nombre, ella había desaparecido. Ru no tuvo mas que regresar con los demás, aunque estaba un poco insatisfecho por no haber podido hablar más con ella y, sobre todo, no haberle podido preguntarle su nombre.
Una vez llegó con los demás, quienes aun no se habían despertado, Ru fue a despertar a Fabian. Ya lo iba a despertar, cuando de repente él se despertó, por lo que Ru retrocedió un poco debido al susto que se dio. Fabian se empezó a reír, ya que él ya estaba despierto y se hizo el dormido cuando vio que Ru se acercaba. Ru enojado dijo - Conque era tú intención hacerme esto -, Fabian, - está es mi venganza por despertarme tan temprano, desde que comenzamos nuestro viaje. Siempre, que estoy a veces, descansando en una rama de un árbol me caigo por culpa de que me hiciste una mala broma -, Ru se puso a recordar. Una vez se recordó, dijo - ¡Ah!. Hablas de aquel incidente de la ardilla -, Fabian, - sí, exactamente. Cuando dijiste que me habías despertado por error al querer ahuyentar a la ardilla, que supuesta iba a llevarse mi bolsillo de monedas -, Ru, - nunca creí que fueras muy vengativo, hasta en pequeñas cosas como esa -. Habiendo dicho, Ru, esto, no continuaron con la discusión ya que los demás se habían despertado.
Veronica los vio a los dos, se estiro mientras decía - que buena siesta la que tome. Oigan ustedes dos, ya se despertaron - ellos contestaron que "sí". Al instante, se terminaron de despertar los demás. Ya, una vez despiertos, se despidieron ya que el grupo, dirigido por Veronica, iban a ir hacia el mar por nuevas aventuras, mientras Ru y Fabian continuaron hacia el reino de Huet. Quedaron en volverse a ver otra vez y, que a pesar de todo, no se olvidarían de la aventura que tuvieron en las praderas de las sombras.
Ru y Fabian, empezaron a recordar todo lo que pasaron durante su viaje, ya que sabían que se separaran una vez llegando a Huet. Entre risas y momentos nostálgicos se inundaron, fue tanto de lo que tenían que hablar, que ni siquiera se dieron cuenta de como les entró la noche. Así que decidieron acampar en un pequeño prado, que habían encontrado, desde aquel prado podían ver el reino de Huet. Ya su viaje estaba por terminar, después de todo lo que compartieron y las experiencias que tuvieron durante el viaje, los dos, se sintieron satisfechos y contentos.
Al día siguiente, se levantaron ante aquel amanecer expedido que se podía lograr ver. Después de desayunar, guardaron todo y continuaron. Ru le dice a Fabian - dime Fabian. Crees que podrás lograr hacerte un caballero en Huet - Fabian, con una gran sonrisa en el rostro - si. Lo creo con todas mis fuerzas. Porque tengo que lograrlo, para que pueda defender a la gente de mi pueblo y con ésto todos podremos vivir en paz -, Ru, - Tienes razón. Como amigo - le coloco la mano en el hombro - te deseo lo mejor y, espero, logres cumplir todo lo que te has propuesto -.
De pronto se vieron frente a las puertas del Reino de Huet. Se acercaron a unos guardias, que estaban en la entrada, donde se identificaron y, así, entraron. Al entrar, Ru y Fabian, se quedaron asombrados al ver a tanta gente de diferentes lugares caminando en un mismo lugar. Se dirigieron a algunas tiendas para comprar algunas cosas que necesitan y pedir algunas indicaciones. Al haber conseguido todo lo que necesitaban, Ru y Fabian, se dieron la mano, mientras se agradecían el a verse podido conocer. De ahí, Ru y Fabian, se separaron por caminos diferentes.
Ru, antes de ir a buscar al señor y entregarle la bolsa, decidió ir a dar un vistazo a la ciudad. Mientras pasaba por ella, pudo observar a grades caballeros, que se encontraban por la ciudad. Se asomó a una tienda de armas, pues deseaba ver algunas espadas. Mientras miraba las espadas que tenían en venta, se le acercó la dueña de aquella tienda diciendo - hola muchacho. Puedo notar que está interesado en nuestras espadas. Aquí en el "Paraíso de las Espadas", le ofrecemos una alta variedad y calidad de espadas -. Ru pudo darse cuenta de una espada grande e impotente. Se dirigió hacia la espada, para poder verla mejor, la señorita le dijo - puedo notar que le interesa bastante esta espada -, Ru, entusiasmado, responde - Sí. Es una gran y reluciente espada. Con verlo desde lejos, se puede notar un gran poder poder de ella -, la señorita agarra la espada y dice - eso es por que se trata de una espada idéntica a la del caballero Ger. Incluso, esta fue echa por el mismo hombre que hizo la de él - Ru la miró admirado, mientras pensaba - no puedo creer que estoy viendo una espada igual a la del caballero Ger. Debo obtenerlo -.
La señorita pudo notar la espada de madera de Ru. De alguna manera le llamó bastante la intención, por lo que dijo - hey muchacho. Que es eso que cargas - Ru, agarrando su espada, dice - esta es mi espada - la señorita colocó su total atención en la espada y dijo - me la podrías prestar -, Ru, miró su espada y contestó - lo siento pero no creo que se lo pueda prestar -, la señorita - que tal si hacemos esto. Yo te ofrezco la espada que es igual a la del caballero Ger, a cambio de ella. Este es una oferta única, que no deberías dejar pasar - Ru miró su espada. Él deseaba aquella espada, pero sabía que no llevaba suficiente dinero para comprarlo, pero no podía dar la espada. Era un gran dilema, pero a pesar de eso Ru no tardo mucho en dar su respuesta - le agradezco tal propuesta, pero tendré que pasar -, la señorita, - ¿Cómo que lo vas a dejar pasar?. Piénsalo bien y no te tires a respuestas precipitadamente -, Ru, - no tengo que pensarlo más. Esa es mi respuesta y nada lo cambiará -, la señorita, al sorprendida, dice - pe pero, ¿porqué? -, Ru, - verá que esta espada es muy importante para mí y por eso no lo cambiaría por nada ni se lo daría a nadie. Si me disculpa, - se dio la vuelta y se dirigió hacia la salida - le agradezco por todo pero me tengo que ir. Aun tengo que terminar una misión - Ru salio de la tienda. Pero la señorita no quedó satisfecha con aquella respuesta, así que decidió conseguir aquella espada algún día.
Ru decidió, ya que había entrado la noche, quedarse a dormir entre las ramas de los árboles, que estaban en las afueras de la ciudad. Esa noche durmió tranquilamente con la esperanza de poder terminar bien la misión.
Al día siguiente, se despertó y miró, con una gran sonrisa y lleno de energía, el amanecer. Después de comer un poco, continuó su camino hacia las montañas. Iba caminando, cuando se recordó que no había preguntado la dirección exacta del señor, - ahora, ¿Qué hago?, si no sé el lugar, podría terminar entregando la bolsa a cualquiera y así haber perdido en la misión - pensaba Ru. De alguna manera, agarro la bolsa y se dio cuenta que había una nota atada a ella. La quitó y leyó lo que decía.
Al ver que le indicaba el lugar que buscaba, siguió el viaje. Fue tranquilo todo el camino por el bosque, por lo que Ru bajo un poco la guardia. Al entrar en la montaña, fue donde todo empezó. Ru no tenía ni diez minutos de haber entrado, cuando fue atacado por las flechas. Si no hubiera actuado rápido, hubiera sido su fin, pero una de las flechas le pasó lastimando en el brazo izquierdo. Ru, con un trozo de trapo que tenía, se lo amarró en su brazo, para evitar que este siguiera sangrando.
Ru se preguntaba de dónde abra venido salido todas esas flechas. Hasta que se le ocurrió - tal vez crean que soy un enemigo. Pero si ese fuera el caso, ¿por qué no me atacaron cuando muy entre?, sino, esperaron hasta que entrara más a la montaña y me han atacado por detrás. Si continuo, derecho , seguro caeré en su trampa -. Ru miró por ambos lados y, al darse cuenta que ya no lo atacaban, decidió subir al árbol. Se subió, al árbol, ágil y rápidamente para no despertar sospecha alguna, ya que consideró que ir caminando sería un blanco fácil. Se fue saltando de árbol en árbol, sin dejar de estar alerta, hasta encontrar una cueva donde decidió ocultarse. Se bajo con mucho cuidado, para no ser descubierto, del árbol y entró a la cueva. Estando dentro, pensaba - ahora qué podría hacer para llegar. Además, no me podré mantener oculto aquí por mucho tiempo, sino, tarde o temprano me van a encontrar -, metió su mano derecha en la bolsa de su pantalón y sacó unos pedazos de tela. Al ver la tela, buscó en su otro bolsillo, donde sacó un par de canicas de inv-cre.
Al verlos, recordó - ¡cierto!, tengo este par de canicas y este pedazo de tela de comb, los cuales, si los uno. Hum mm. Podrían volverme invisible por un poco de tiempo. ¡Qué lástima!, hubiera traído más, así, tendría más tiempo para mantenerme invisible. Pero, con ésto, podré tener una oportunidad. Lo usaré cuando sea necesario, por el momento los voy a preparar, para poder utilízalos rápidamente - y, así, lo hizo. Preparó todo para cuando lo necesitara y, sin olvidarse, amarró bien la bolsa, para que no se le quedara tirado.
Espero hasta el anochecer para salir. Salió con mucha precaución, por si acaso lo estuvieran esperando, y buscó una forma de continuar. Hallo un camino a través de un río, que estaba retirado del lugar donde lo habían atacado. Buscó un poco de resis, la cual le utilizaría para hacer una pequeña cortina de humo o dar la impresión de una bomba. Empezó a caminar, pero no podía seguir, ya que se encontró con unas Ráfagas de Cristal, las cuales eran muy difíciles de lidiar cuando andan en dos o máximo si están en pandillas. Ru los miró y se colocó atrás de un árbol. Se puso a pensar - ¿Qué debería de hacer?. De seguro se irán cuando amanezca, ya que nos les gusta estar cerca de los ríos durante el día, por lo que prefieren mantenerse durante la noche. Pero si espero a que se valla, de seguro me van a encontrar. Y si paso junto a ellos, de seguro que me atacarán con sus rayos de hielo -.
Ru, que se encontraba sin salida alguna, recordó - cierto. Pablo, el herrero, me había contado que hay una forma de lidiar con ellos. Y, para eso, necesitaré demostrarles que pueden confiar en mí. Ahora, ¿cómo haré eso? -. Ru, después de un rato en estar pensando, decidió ir hacia ellos. Cuando las Ráfagas de Cristal lo vieron, empezaron a dirigirse a él dispuestas a atacar. Ru, sin dudar, siguió caminando. Las Ráfagas de Cristal empezaron a apuntarle y, Ru, agarro su espada. Una de las Ráfagas de Cristal lo atacó, por lo que tuvo que esquivarlo y sacó su espada. Ru, estaba dispuesto a pelear contra ellas con tal de poder seguir su camino pero, se sorprendió, cuando vio que las Ráfagas de Cristal se apartaron de su camino al ver su espada.
A Ru no le importó, al contrario, estaba feliz porque no tendría que luchar y le facilitaría las cosas. Una de las Ráfagas de Cristal se acercó a él y, empezando a brillar de diferentes colores, empezó a hablar con Ru. Lo que le dijo fue - hola, joven caballero. ¿Qué te trae por estos lugares a tales horas de la noche? -, Ru, sorprendido al escuchar hablar a un Ráfaga de Cristal, respondió - Discúlpame, pero, ¿acaso estás hablando conmigo? -, la Ráfaga de Cristal, - si, así es. Contigo estoy hablando -, Ru, - es que es la primera vez que escucho hablar a una Ráfaga de Cristal -, Ráfaga de Cristal, - no te preocupes por eso. Lo que pasa es que no hablamos con los humanos. Eres una de las tres personas personas con quien hemos hablado. Ya que hemos visto en ti una gran fuerza y determinación -.
Ru, sin más que decir, decidió confiar y dijo - gracias. Le agradezco por lo que me ha dicho. La verdad, es que me dirijo hacia... - pero fue interrumpido. De pronto sintió que algo no andaba bien, así, que empezó a caminar despacio y, poco a poco, se fue apartando de ellos. Ya estaba del otro lado cuando, las Ráfagas de Cristal, se dieron cuenta de que trataba de escapar y le empezaron a atacar. Ru empezó a correr, mientras una la Ráfaga de Cristal, con quien estaba hablando Ru, les dijo a las otras - ¡Qué no escape, tenemos que detenerlo!. Todos juntos. Juntemos nuestros ataques y quitemos lo que él lleva consigo. Si lo hacemos, podremos deshacernos de todos los que han estado molestando nuestro territorio y, no se olviden, que podremos tener un gran poder -. Todas las Ráfagas de Cristal apuntaron a Ru y, siguiendo aquella orden, atacaron a la misma vez. Ru, que iba a ser su fin si no hacía algo pronto, sacó su espada y, alzando, se dispuso a tratar de detener aquel ataque.
Nadie se había salvado ante aquel ataque, por lo que, siempre ganaban las Ráfagas de Cristal. Ru, al recibir aquel ataque, quedó congelado por lo que dijo, la Ráfaga de Cristal que había hablado con él, - Ya vieron, no hay nadie que nos pueda vencer. Ahora, vamos por lo que queremos -. Se acercaron a Ru y, cuando le iban a tratar de quitar la bolsa que llevaba, el hielo se comenzó a romper. De pronto salió una luz, color celeste, de Ru y quedó libre. Ru, al quedar libre, callo al suelo pero se sostuvo con su espada y, colocando su mano izquierda en el suelo, se levantó diciendo - todos ustedes, trataron de alejarme y evitar que cumpliera mi misión - y con una sonrisa - pero, ahora, entiendo todo. Ustedes fueron los que me atacaron, ya que pueden controlar sus ataques hacia la dirección que desean pero, al no verme, no me podían apuntar y pensaron que ya me habrían destruido. Pero - levantando su espada - nunca me rendiré. Aquí no será mi final -. Atacó a las Ráfagas de Cristal y, al verse acorraladas, dijeron - bien hecho. Pero, - mirando a Ru con una gran confianza - ahora es nuestro turno. Deberías de sentirte honrado, podrás ver con tus propios ojos porqué nos llaman Ráfagas de Cristal -.
De pronto se empezó a sentir un gran viento y, las Ráfagas de Cristal, empezaron a moverse a gran velocidad. Entonces dijeron - nos dicen "Ráfagas de Cristal" porque nos movemos tan rápido como una ráfaga de viento y ya que somos de cristal -, atacaron a Ru y él no los pudo esquivar. Iban demasiado rápido como para poder esquivarlos. Al ver que Ru caía, dijeron - ya te estas rindiendo muy pronto. Qué lástima y - con orgullo - yo que creía que habías dicho que aquí no sería tu fin -.
Ru, sosteniéndose de su espada, se paró y dijo - Tienes razón, yo dije que aquí no va a ser mi final. Y, así, será porque yo, - con fuerza y coraje - ¡yo tengo un motivo para no rendirme!. Y, mientras tenga ese motivo, nunca me rendiré -. La espada de Ru empezó a brillar. Ru volvió a atacar pero, esta vez, pudo detener cada ataque. Era como si se moviera más rápido que las Ráfagas de Cristal. Y, con un ataque, fue capaz de detener a todas las Ráfagas de Cristal. Se puso firme, levantó su espada y, por lo que creyeron las Ráfagas de Cristal que los iban a matar, la alzó. Y dándoles la espalda, continuó su camino. Mientras tanto, las Ráfagas de Cristal, se preguntaban - ¿Por qué no nos mató?. Acaso él no quiere nuestro poder como muchos otros. Será cierto, él podría ser... . Y sí lo fuera, no sería bueno que alguien intente obtener su poder. Ya que, usar una espada de madera y poder derrotar a todo un grupo de Ráfagas de Cristal, no es algo que se pueda hacer. En ese caso - con determinación les dijo a las otras Ráfagas de Cristal - levántese y ayudemos a que este caballero logre su objetivo - todas las Ráfagas de Cristal respondieron que "si". Y siguieron a Ru desde lejos, para no levantar ninguna sospecha de que lo seguían.
Ru encontrado el campamento de unos caballeros, que andaban haciendo guardia, se colocó atrás de un árbol. Ru pensaba - ahora, ¿qué debo de hacer para pasar?. Sí pasó solamente así, me podrían atacar y matar. Debo encontrar una manera y rápido, ya que empieza a amanecer. Amanecer, amanecer, si eso es. Esperaré a que amanezca y los atacaré -. Así, Ru espero un poco más para poder pasar.
Empezó a alumbrar el sol, Ru esperó a que le tocara uno de sus rayos. Al tocarlo, escalo inmediatamente el árbol. Sacó un pedazo de espejo, que había encontrado durante el camino, y espero a tener a cada caballero en el lugar indicado. Paso el primero y, con ayuda del espejo, lo segó por unos minutos, dándole así, la oportunidad de tirarle un poco de tierra. Vinieron otros a ver lo que le ocurría. Ru, aprovechando que dejaron libre uno de sus puestos, saltó del árbol a otro, de esta manera no se darían cuenta de él. De esta manera, logró pasar el campamento y, ya a viéndose alejado del campamento, se bajo de los árboles.
Mientras tanto, en el campamento no se habían dado cuenta aún de Ru. Se acercó el comandante del campamento a ver lo que había pasado. Y al llegar, se percato de que algo andaba mal. Así que mando a uno de sus caballeros a traer una bolsa que tenían guardado. El comandante sacó un poco del polvo que había en aquella bolsa y lo esparció. Mientras el polvo se iba esparciendo, este se colocó de color rojo y mostró las huellas de Ru, incluso su rastro entre las copas de los árboles. Viendo esto el comandante, ordenó ir en busca de él.
Salieron todos para atrapar a Ru. El comandante los envió por diferentes direcciones para rodear a Ru. Todos iban tan rápido, que no tardarían mucho en encontrar a Ru. Ru, de pronto, se encontró con el primer grupo, los cuales le atacaron con todas sus fuerzas. Ru se encontró atacado por flechas y balas, tratando de esquivarlas todas, no le fue posible, ya que una de las flechas le pasó rozando en su herida. Y, algunos caballeros, se lanzaron a atacarlo con sus espadas. Ru sacó su espada y, al verlo los caballeros, se rieron mientras decían - ¿Qué clase de broma es esta?. Saca tu verdadera espada y enfrentarnos porque no hemos venido a jugar -, Ru, - Yo tampoco he venido a jugar. Esta es mi única espada que tengo y así me defenderé -, uno de los caballeros - Sí eso es lo que crees. Entonces, muere en mano de nuestras afiladas espadas, aunque, deberías de sentirte muy bien, ya que podrás ser testigo de lo que pueden hacer uno de los caballeros más poderosos del reino de Huet -, Ru, - deseo ver de lo que realmente son capaces de hacer. Y ya que son de los más poderosos, usaré toda mi fuerza. No pienso rendirme ni morir aquí; no importa que fuerte sea mi enemigo, ya que no pienso rendirme. Cumpliré mi misión hasta la muerte -.
Atacaron a Ru quien, en esta ocasión, logró utilizar un poco de su poder a voluntad propia. Hubo un desfile de flechas y espadas entre chocados. Ru iba desviando cada ataque, que le venían casi por todos los lados, logrando hacer que los ataques fueran de uno hacia él otro. Las flechas las iba parando al hace girar su espada y, con mucha concentración en la batalla, recordaba cada movimiento que fue perfeccionando durante años. Esto lo logró al hacerlo parte de su vida diaria con cada cosa que tenía a la mano o sin nada.
Así, fue derrotando a cada uno de los demás grupos. Ya estaba por llegar a su destino, cuando se encontró con el último grupo. Este era comandado por el comandante, quien se río al ver a Ru con su espada de madera. Ru ya no le quedaba tanta energía pero estaba dispuesto a dar todo. Ya solo el grupo del comandante era quien interfería entre él y el cumplir la misión.
Se recordó de una táctica que había aprendiendo durante su entrenamiento. Colocó su espada en el suelo y empezó a correr en círculo, de esta manera, hizo un remolino de polvo. Una vez, los caballeros se cubrían los ojos del polvo, colocó su espada al frente y, apoyándose de ello, lo utilizó para abrirse el paso. Ya había pasado el torbellino cuando él se encontraba del otro lado. Lo empezaron a seguir pero él logró detener su paso, tirando unas rocas que se encontraban arriba. Aprovechando el tiempo que este le dio, terminó de llegar a la casa.
Tocó la puerta y, cuando salieron, él dijo - disculpe. Busco al señor Derek -, el señor le contesta - ¿Qué deseas de Derek? -, Ru, - mi nombre es Ru y he venido a entregarle un encargo -, el señor, muy bien, pasa -, Ru entra y se queda esperando en una sala. Después de unos minutos entro Derek. Él lo miró y dijo - ¿Qué haces aquí? -, Ru, - hola, mi nombre es Ru. Me imagino que usted es el señor Derek -, Derek, - si, así es. Pero dime, ¿qué haces aquí? -, Ru, - he sido enviado por una señorita desde Elmm. Y todo para hacerle entrega de esta bolsa -. Derek lo miró y tomó. No podía creer que al fin lo tenía.
Se rió, Ru no entendía el motivo por el que se reía Derek. Derek dijo - al fin lo tengo. Espere tanto para ser portador de este poder -, Ru, - disculpe que sea entrometido pero, ¿Qué es lo que contiene esa bolsa? -, Derek, - es un gran poder, que ha pertenecido a un caballero pero que ahora se resguarda aquí. Él caballero no era capaz de controlarlo, por ese motivo, tuvimos que atraparlo aquí. La guardiana de este al fin me lo ha dado -. Abrió la bolsa y, saliendo una gran luz blanca, Derek obtuvo aquel poder.
Justo en ese momento, entraron todos los caballeros que habían atacado a Ru, ya que él solamente los dejó inconscientes y no los mato. Derek los vio y con un ataque los mando a volar a todos. Ru quedó impresionado al ver esto. Pero, Derek, no pudo controlar todo el poder, por lo que, empezó a perder la razón y empezó a destruir todo. Ru salió de ahí para no ser destruido.
Justamente, estando afuera, apareció la señorita que le había dado la misión a Ru. Al ver lo que pasaba, dijo - no puede ser. Si no hacemos algo todos seremos destruidos -, miró a Ru y le dijo - Ve y ataca a Derek con todo lo que tengas. Ru, dudando, dijo - no creo poder hacerlo. Si derrito a un gran ejército, de los cuales, la mayoría eran de los mejores caballeros -, ella, - no te preocupes por eso. Yo sé que tienes lo necesario para derrotarlo, además, dime por qué querías convertirte en un caballero -. Ru, quedándose como estatua, recordó - cierto. Decidí ser un caballero para poder proteger todo lo que me importa. No volveré a huir, debí de cumplir la promesa que hice. Si no puedo con esto, nunca lograré cumplirla -. Agarrando su espada, se puso firme vio a Derek y dijo - no permitiré que continúe haciendo daño a más personas. Lo voy a derrotar, no importa si muero aquí. Tan solo, - miró a la señorita - deseo que, si llegara a morir, lleve esta espada a Elmm y lo coloque en un árbol que está junto a mí casa. Lo podrás diferenciar de los demás, ya que esté tiene tallado unas iniciales. Déjalo frente al árbol -, la señorita, -¿Porqué deseas que lo deje en ese lugar?. Si, bien sé, nunca nadie lo verá ni siquiera llegarán a recordarse de lo que ha echo. En lugar de eso, le ofrezco, colocarlo en un lugar en el que todos lo puedan ver y recordar por su hazaña -, Ru, - yo no necesito ser reconocido por nadie. Solamente, quiero que puedan ver que luché hasta el final por cumplir mi promesa y, esta espada, será la prueba de ello -, la señorita, - pero, si nunca llegará nadie, ¿Quién lo verá? -, Ru, - lo verá, solamente, a quien le pertenece la promesa. Sólo con eso me basta -, la señorita, - pero, ¿confía mucho en esa persona?. Hasta tal punto en creer que lo verá -, Ru, - yo sé que lo hará. No es como los demás, nunca me va a decepcionar - y, con estas últimas palabras, se lanzó a la batalla contra Derek.
Derek lo lanzaba de un lado a otro pero, a pesar de ello, Ru se volvía a levantar y atacar. A Derek ya le empezaba a molestar. Así que, juntando todo su poder, hizo una bola de energía. Miró a Ru y dijo - ya me has sido un fastidio. Ya es hora de que mueras y me dejes en paz. Nunca podrás escapar de esto -, lanzó aquella bola a Ru. Ru, que la señorita le lanzó rápidamente una espada de verdad, intento pararla. Pero la espada se quebró.
Ru, sin perder tiempo y aprovechando que tenía su espada de madera en la otra mano, empezó a luchar contra aquel ataque. El poder y fuerza que llevaba aquella bola de energía era tanta que, Ru, empezó a moverse un poco dejando un rastro de lo que retrocedía. Pero, Ru, empezó a sacar una luz color celeste de su espada. Ru grito - ¡No me rendiré!. ¡Peleare hasta que todos estén a salvo! -. Ru logró destruir aquella bola de energía.
Derek al ver lo ocurrido, hizo que saliera un ejército de caballeros caídos. Ru, sin dudar más, no se contuvo y destruyó uno por uno a cada caballero. Lo hizo hasta llegar frente a Derek. Estando frente a frente, Ru le dijo - esto es todo. Ahora tendrás que pelear contra mí -, Derek se rió y saco una espada. Al sacar la espada salió una luz color rojo de ella, así se dispuso a atacar a Ru.
Cada ataque que daba, dejaba una ráfaga de aire y cortaba todo lo que se ponía en su camino. Empezó, Derek, a ir cada vez más rápido, a tal punto que a Ru le era difícil detenerlos. La señorita trató de salir de ese lugar pero le fue imposible, ya que cada vez que lo intentaba, era alcanzada por uno de los ataques de Derek. No tenía más opción que esquivarlos. Mientras tanto, Ru pensaba - ¿Qué voy a hacer?. Es muy fuerte y, si bajo la guardia por un instante, de seguro no lo podré detener -. Derek lo seguía atacando hasta tenerlo acorralado.
Una vez que Ru se encontraba sin escapatoria alguna, le dijo - al parecer, sólo eres un soñador. Pero no te preocupes, muy pronto serás despertado pero creo que será demasiado tarde cuando esto suceda - y, así, dio su último golpe a Ru. Ru lo detuvo diciendo - sabes, nunca me podrás derrotar. Nuca lo harás, pues, yo tengo una promesa que cumplir. Y, al ser esa mi convicción, podré seguir luchando. Podré seguir levantándome hasta que seas derrotado -, Derek, asustado, preguntó - ¿Quién eres en realidad? -, Ru, - yo soy el caballero celeste. Mi nombramiento, no fue como los demás. Nadie lo sabe mas que yo y una persona, a quien le he echo la promesa. Esa persona me puso y nombró "caballero celeste". Y no pienso echarme para atrás hasta el final -.
Ru, levantándose, empuño su espada y, con todas sus fuerzas, destruyó la espada de Derek. Derek, retrocedió al ver que ya no tenía la espada. Ru se le iba acercado lentamente hasta estar frente a él. Lo miró y dijo - no debes de tener tal poder. No lo puedes controlar ni lo podrás conservar -, levanto su espada y, apuntando a Derek, le dio con la espada, de tal manera, que no lo mató pero si saco de él todo el poder que había obtenido de la bolsa.
Derek calló al suelo. La señorita, rápidamente, fue hacía él y le reviso sus heridas. Ru, dejando de brillar su espada, se sentó. Estaba muy agitado por todo lo que había pasado, que ya no tenía fuerzas para continuar luchando. En eso, apareció el grupo del comandante y, al verlo, decidieron atacar. Ru sólo pudo mirar como se le acercaban. El comandante le dijo, con una gran sonrisa - parece que se te ha acabado la suerte. Ahora que hemos llegado, no podrás escapar más. Todos a él -.
La señorita, al darse cuenta, creyó que era el final de Ru. Pero, salieron en su rescate las Ráfagas de Cristal. Congelaron a todo el grupo dirigido por el comandante. Se acercaron a Ru y le dijeron - Hemos visto lo que has hecho. Nos has sorprendido, al llegar tan lejos hasta el punto de ser un blanco fácil. Por ello -, empezó a alumbrar sus cuernos, - es que te vamos a curar -, apuntaron a Ru y lo sanaron.
Después de unos días, Ru ya se sentía mucho mejor. También habían terminado de reconstruir la casa, lo que le pareció muy rápido a Ru. La señorita se acercó a Ru y le dijo - Muy bien echo. Has logrado cumplir con la misión -, vio la espada de madera - pero, para ser sincera, desde que empezaste el viaje, siempre has andado con esa baratija. Así que, -, sacando una espada atrás del sofá, - ya es hora que tengas una de verdad -, Ru agarro la espada y, contemplado la firmeza y dureza de esta, contestó - Wuau. Está increíble, con esta espada se podría luchar muy bien -, la señorita, riendo, - qué gracioso. Bueno, esta será tu espada ahora. Tira esa espada que tienes y acepta esta -, Ru miró su espada de madera. Luego de unos segundos, devolvió la espada que le había dado.
La señorita quedó sorprendida al ver la elección que tomó Ru. Sin saber que más decir, dijo - espera. ¿Por qué me la devuelves? -, Ru, - le agradezco la oferta. Pero no podría dejar mi espada. No podría continuar sin ella - se dio la vuelta y se dirigió a la puerta. La señorita, preguntó rápidamente - dime, ¿Qué tiene esa espada, que la haga mejor que ésta? -, Ru, con la mano en la perilla, - es, porque. Ésta -, colocó su otra mano en la espada, - es mi primera espada y, con ella, he logrado terminar mi primera misión -, la señorita, - no comprendo muy bien pero, cual sea la razón, no voy a ir en contra de esa decisión. Además, ya puede ser nombrado caballero -, Ru, - ¿ya puedo ser llamado caballero? -, la señorita, - Sí. Además, serás parte de los caballeros que están aquí y tendrán muchas misiones. No tendrás que preocuparte por lo demás, aquí obtendrás todo lo que has querido. Serás llamado "caballero de Huet", y pelearás por este reino. Lucharás junto a todos por hacer que Huet siga siendo el mejor -, Ru, - le agradezco por la oferta. Pero, yo no necesito ser caballero de Huet. Durante mi viaje, me he dado cuenta de cómo son en realidad. Además, sólo una persona, me ha puesto como "el caballero celeste". No puedo aceptar ser caballero de otros -.
Ru salió y, agarrando sus cosas, empezó a bajar la montaña. Mientras tanto, pensaba - todavía me queda un largo camino por recorrer. Además, debo de cumplir mi promesa. -, en voz alta - ¡esto es sólo el comienzo!. Espérame, muy pronto iré a buscarte y cumplir lo que hemos prometido -.
Mientras tanto, en el castillo, el rey manda a llamar a Derek. Derek entra ante el rey y dice - buenas tardes, su majestad. ¿Qué es lo que desea de su humilde servidor? -, el rey, - me han informado de que has encontrado la bolsa, que contiene el poder de un caballero. También de que lo has usado -, Derek, - Éste.. Su majestad, la verdad es... -, el rey, - Derek, no vengas con rodeos. Sólo contesta si o no es cierto -, Derek, - es verdad, su majestad -, el rey, - y, dime, ¿cómo resultó?, ¿podemos ser invencibles? -, Derek, - si, su majestad. Es un gran poder pero, también, no es tan fácil de controlar. Yo estuve apunto de destruir todo -, el rey, - pero todo se ha arreglado, ¿verdad? -, Derek, - así es. Pero, su majestad... -, el rey, - no necesitas dar más explicaciones. Sólo con eso me basta. Puedes irte -, Derek, hace una reverencia y responde - con su permiso - y se retira.
Por otro lado, Ru emprende su camino de regreso a casa.
Espero que les gustara y disfrutaran esta historia y hasta una próxima.
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